deporte-sentirse-bien

Episodio 12

Hago deporte y me siento bien

Las endorfinas son clave para sentirnos contentos. Y para liberarlas ahora más que nunca necesitamos darnos el tiempo de realizar actividad física. Podemos hacerlo incluso en casa durante las cuarentenas, no necesitamos demasiado espacio pero sí mucha intención.

16 febrero del 2021  •  Lectura de 5 min.
Compartir:
deporte-sentirse-bien

¿Cómo sabes cuando te sientes bien? Lo más probable es que te levantes por la mañana con mucha energía, tomes una ducha con calma, prepares tu desayuno y disfrutes cada bocado. Sentirte bien te hace pensar que este será un gran día. Hay motivación, ganas de hacer cosas, de conversar, hasta de cantar y bailar, y lo haces solx mientras caminas u ordenas la casa, o tuestas el pan. Los problemas del trabajo te afectan menos. Afuera puede estar con sol o nublado, puede hacer frío o calor, pero lo que no está en duda es que tú te sientes bien. Sigmund Freud se refería a este como un sentimiento “oceánico”, es decir arrollador, que todo lo inunda. Los maestros del yoga la definen como “consciencia cósmica”. Con ánimos de abrazar la simpleza, simplemente podemos describir el estar contentxs como sentir que, pase lo que pase, todo está y estará bien. 

Pero no todos los días el ánimo arrollador nos acompaña. Siendo honestxs, lo más probable es que para la mayoría de las personas, esos días han sido escasos en el último año debido a los extraordinarios desafíos que nos impone la pandemia y las medidas que adoptamos para no contenerla. El encierro nos impone limitaciones físicas (la mayoría de las personas no disponemos de gran espacio dentro de la casa para hacer actividad física) y sicológicas: el desgaste, la monotonía y las noticias poco positivas nos van desalentando. 

Una serie de estudios en los últimos quince años, como los de la Universidad Autónoma de Madrid, Oxford, UCLA y Stanford, el deporte es pieza clave para nuestra felicidad porque cada vez que hacemos actividad física, nuestro cuerpo produce endorfinas, sustancias bioquímicas naturales que actúan como analgésicos y euforizantes. Estas son segregadas por el cerebro cuando se estimula, entre otras, la glándula hipófisis, situada en la base del cerebro. Entre las funciones principales de las endorfinas está la de dar equilibrio a nuestras emociones, como la felicidad y la tristeza. Además, se les atribuye el ser detonantes de la creatividad. Estas sustancias fueron descubiertas relativamente hace poco –no más de 20 años– pero ya se les reconoce como las “hormonas de la felicidad”. 

¿Cómo podemos producir endorfinas? Según el doctor Jack Lawson, autor del libro Endorfinas: la droga de la felicidad, hay distintas formas y cada una de ellas tiene una intensidad diferente. La relajación y el deporte encabezan la lista. Una técnica es recordar situaciones placenteras o visualizarnos en lugares relajantes como el mar, ya que cuando nos relajamos se efectúa un proceso reparatorio en nuestro organismo. 

Ejercicio aeróbico versus anaeróbico

De otro lado, asegura que practicar un deporte o actividad física es clave. Hay que recordar que según la Organización Mundial de la Salud, esta se refiere a cualquier movimiento corporal producido por los músculos, que exija gasto de energía. Lawson enfatiza que las actividades que generan mayor cantidad de endorfinas son el footing y correr, entre otros ejercicios denominados “aeróbicos” y considerados especialmente estimulantes. Estos se enfocan en el sistema cardiaco y la resistencia corporal en lugar de centrarse en la masa muscular como lo hace el ejercicio anaeróbico (hacer pesas, por ejemplo).

Debido al contexto actual, salir a correr o hacer deporte al aire libre no es una opción para todos. Pero hay buenas noticias: puedes producir endorfinas en casa. Para hacerlo, es recomendable tomarse al menos 10 minutos al día para relajarse: echarse boca arriba en la cama o sobre una esterilla o mat, cerrar los ojos y respirar por la nariz con calma. 

Practicar yoga online es otra herramienta que se puede aplicar en casa, así como también abrir las ventanas de la casa y hacer ejercicio funcional, aunque no cuentes con mucho espacio; usar implementos de la casa como botellas de agua es una salida lúdica para fortalecer no solo el cuerpo sino también la mente. Por último, pero no menos importante, no hay que olvidar que el humor se mantiene con buenas energías. Darse un tiempo para reír es la mejor carta bajo la manga para estar sanos, fuertes y, por supuesto, felices. 

Práctica

¿Qué ejercicios podemos hacer en casa? Dado el contexto, ejercitarnos en casa es la primera y única opciones para muchos, pero no saben por dónde empezar. Aquí te dejamos tres opciones:

  • Camina dentro de casa: Sí. Puede sonar sencillo, casi tonto, pero caminar dentro de casa exige el mismo esfuerzo que salir a caminar a la calle. Además, tiene otros beneficios: se puede hacer mientras realizas otras actividades. Lo importante es que sigas un ritmo estable y más o menos exigente. 
  • Yoga y pilates: hay muchas clases online. Hay que recordar que hacer la misma clase varias semanas tiene un efecto positivo en nuestro cuerpo. 
  • Ejercicios funcionales: Los entrenadores personales ya se han adaptado a dictar clases online; también puedes suscribirte a las páginas de distintos gimnasios que tuvieron que cerrar sus puertas durante la pandemia o buscar clases, incluso en redes sociales.

¿Sabías lo fácil que es visitar a tu doctor?

Hazlo posible con el seguro ideal

¿Sabías lo fácil que es visitar a tu doctor?
¡me interesa!