respiracion-calmarse

Episodio 10

Respiración para calmar

La respiración alterna –inhalar y exhalar exclusivamente por la nariz– nos ayuda a balancear nuestra energía, a descansar y a encontrar tranquilidad especialmente durante la pandemia

16 febrero del 2021  •  Lectura de 5 min.
Compartir:
respiracion-calmarse

¿Alguna vez te has preguntando porqué las tortugas pueden vivir hasta cien años y los ratones solo dos? Distintos factores influyen en esto, como su tamaño, alimentación y hábitat; pero la razón más importante tiene que ver en realidad con la naturaleza de su respiración: las tortugas no saben respirar de otra forma más que largo y pausado, mientras que los ratones nacen respirando a gran velocidad.

El anterior es un ejemplo extremo de la naturaleza. Nos revela lo que una respiración larga y relajada puede llegar a provocar en el cuerpo físico de un animal y sus sistemas. A otra escala –ya que nosotros no llegamos a vivir tanto como las tortrugas–, algo similar ocurre cuando los seres humanos aprendemos a practicar este tipo de respiración, ya que, a diferencia de otros animales, tenemos el poder de decidir cómo respirar. Por naturaleza, solo nosotros podemos hacerlo conscientemente para reducir o aumentar el ritmo con el que inhalamos y exhalamos. En ese sentido, somos nosotros mismos quienes podemos mejorar nuestra salud y bienestar físico y emocional.

Claro, lo más probable es que no lleguemos a vivir un siglo, pero nuestra calidad de vida puede aumentar significativamente si aprendemos a respirar. Esto por el poder de la respiración para dar calma, aliviar el estrés y evitar pensamientos negativos al contribuir a mantener nuestra mente quieta y nuestra atención, en el tiempo presente. Desde luego, no es casualidad que todas las prácticas de conciencia plena (mindfulness), meditación y yoga contemplen ejercicios de respiración profunda. El campo de la sicología así como la ciencia del deporte también enfatizan el poder de la respiración.

Claves de una respiración eficiente

Los seres humanos respiramos de dos formas: eficiente o ineficientemente. Si normalmente lo hacemos bien, nos sentimos con energía, hacemos ejercicio sin problemas, descansamos y no nos cuesta enfocarnos. Por el contrario, una respiración ineficiente se refleja con fatiga, exceso de bostezos y suspiros a lo largo del día, necesidad de botar el aire por la boca, baja resistencia física y estrés. 

Específicamente, es gracias a una respiración consciente que el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono se hace más eficiente; y cuando esto sucede nuestro cerebro se mantiene fuerte y con capacidad para dar órdenes tan importantes como permitir el flujo de sangre de vuelta al corazón. Respirar bien significa entrenar a nuestros pulmones: crecen, se fortalecen y también ganan flexibilidad. Así, cuando enfrentamos situaciones de estrés, en lugar de colapsar, aplicamos lo aprendido y ganamos claridad, enfoque y entramos en calma, como se aborda a fondo en el libro “El poder del Oxígeno”, de Patrick McKeown.

La respiración alterna (o “nadi sodhana”) que acá te proponemos, reune estas características: fortalece los pulmones, equilibra nuestra energía, limpia de manera profunda nuestros sistemas nervioso, respiratorio y circulatorio, y nos enseña a encontrar comodidad respirando exclusivamente por la nariz. Además, es una técnica que se asocia al descanso, a la calma y al balance. La única condición para practicarla es que no hayas ingerido alimentos hasta una hora antes.

¿Qué hacer?

  1. El primer paso es observar. Acomódate boca arriba, coloca tus manos sobre tu abdomen y respira con serenidad por la nariz. Con cada inhalación siente que el abdomen se infla y el pecho se expande y con cada exhalación, permite que el abdomen vaya levemente hacia adentro.
  2. Después, siéntate de una manera cómoda: puedes cruzar las piernas, sentarte sobre un cojín y apoyar tu espalda en la pared.
  3. Coloca tu dedo pulgar derecho sobre tu fosa nasal derecha y tus dedos anular y meñique sobre tu fosa nasal izquierda.
  4. Cierra la derecha e inhala solo por el lado izquierdo.
  5. Cierra el izquierdo y exhala por el lado derecho. Luego, inhala por derecho y exhala por el izquierdo. Inhala por el lado izquierdo y, así, vas alternando.        
  6. Practica de 2 a 5 minutos.

¿Sabías lo fácil que es visitar a tu doctor?

Hazlo posible con el seguro ideal

¿Sabías lo fácil que es visitar a tu doctor?
¡me interesa!