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Episodio 3

Qué hacer, y que no, si padeces una enfermedad inmunosupresora en tiempos de COVID-19

Existen al menos 80 enfermedades inmunosupresoras. Las de mayor impacto en Perú son la artritis reumataoidea y el lupus, ambas muy afectadas por la reducción de tratamientos ambulatorios y limitaciones a la movilidad en pandemia. Hoy más que nunca es importante que te cuides.

TU BIENESTAR  •  Lectura de 5 min.
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Nuestro sistema inmune es como una máquina bien calibrada que combate exitosamente a la mayoría de los microorganismos infecciosos que nos atacan. Cuando este sistema no realiza bien sus funciones, nos encontramos frente a una persona “inmunodeprimida”. Esto puede producirse por una de dos causas: debido a una enfermedad, o a la acción de medicamentos que reducen el nivel de defensas para combatir otros males como el cáncer. 

Específicamente, en el caso de las enfermedades autoinmunes, estas tienden a ser hereditarias y afectan mayormente a las mujeres. Independiente de la parte del cuerpo que ataque, el síntoma más común es la inflamación. Además, puede aparecer enrojecimiento, dolor e hinchazón.

¿Por qué es importante que abordemos estas enfermedades ahora? Porque la evidencia científica sugiere que si el sistema inmune está debilitado, se es más vulnerable al Coronavirus. El registro Covid-19 Global Rheumatology Alliance,  que incluye información de más de 800 pacientes con enfermedad autoinmune y Coronavirus procedentes de todo el mundo, de hecho indica que la mortalidad en estos pacientes se sitúa en torno al 9%, una cifra superior a la registrada en la población general.

 

Atención a ciertos tipos de dolor

Entre las enfermedades inmunosupresoras de mayor incidencia en Perú figura la artritis reumatoidea, que se estima afecta al 0.5% de la población. Esta dolencia daña las articulaciones, principalmente de muñecas, manos y pies, pero también puede atacar las extremidades superiores e inferiores y la columna cervical. A veces, la enfermedad traspasa las articulaciones y puede afectar pulmones, la piel, riñones y corazón, lo que la convierte en la más invalidante de las enfermedades reumáticas. Su origen es multifactorial, tiene predisposición genética y es más frecuente en mujeres de más de 40 años (la relación es de 6 mujeres por cada hombre que la padece). 

No es fácil reconocer los síntomas de la artritis reumatoida porque suele confundirse con golpes, esguinces, tendinitis y otras lesiones. Pero hay que poner atención ante un dolor articular persistente, especialmente si hay inflamación. El dolor suele acentuarse durante el reposo o justo después de este, y se acompaña de rigidez articular. Por ejemplo, si al levantarte por la mañana te cuesta cerrar las manos o tienes dificultad para tomar cosas como el cepillo de dientes, debes consultar a un especialista. Esta enfermedad es simétrica: normalmente la rigidez en una mano afecta muy pronto la otra. Es importante observar si se presentan otros síntomas no habituales como cansancio o depresión, pues está comprobado que las mismas moléculas que inflaman las articulaciones favorecen la aparición de síntomas depresivos. 

 

Ejercicio y dieta

Una vez diagnosticada esta enfermedad, se debe comenzar por cuidar la alimentación. Se recomienda reducir el consumo de carnes y masas en beneficio de los vegetales y grasas monoinsaturadas como el aceite de oliva y los frutos secos. También se deben intercalar periodos de descanso, como tomar pequeñas siestas a media mañana o media tarde. Dejar de fumar y de beber es fundamental. 

Después se aplica un tratamiento farmacológico. Cuando los antiinflamatorios no funcionan, se utilizan drogas más específicas. Pero a los fisioterapeutas les gusta decir que “el movimiento es la mejor crema” para quienes tienen problemas con las articulaciones. Y en medio del confinamiento y la limitación de acceso a medicamentos, esta “crema” es más importante que nunca. Por ello debes buscar alternativas nuevas y seguras para ejercitarte, como una clase de acondicionamiento físico en línea, caminatas o paseos en bicicleta (te recomendamos revisar nuestro post sobre ejercicio físico en pandemia).

 

Jamás suspender los medicamentos

Las asociaciones de artritis de todo el mundo han alertado sobre el hecho de tomar fármacos inmunosupresores como un factor que eleva el riesgo de complicaciones si se contrae Covid-19. El motivo: estos medicamentos hacen más difícil que el cuerpo movilice las células del sistema inmunitario para combatir la enfermedad. Si este es tu caso, no suspendas la medicación por miedo a la infección. Cada prescripción debe ser observada por tu médico tratante. Y, lo más importante, no disminuir el autocuidado: privilegia quedarte en casa, lava frecuentemente tus manos, usa siempre mascarilla y mantén los dos metros de distancia social. Sin importar el tipo de artritis que tengas, es crucial que te mantengas en contacto con tu médico.

 

Un mal con alas de mariposa 

El lupus, por su parte, es una enfermedad autoinmune crónica y compleja que puede afectar las articulaciones, la piel, el cerebro, los pulmones, los riñones y los vasos sanguíneos, provocando inflamación generalizada y daño del tejido en los órganos afectados. Es de las más frecuentes entre la población peruana, con alrededor de 50 casos por cada 100 mil habitantes, y puede ser difícil de diagnosticar ya que sus síntomas se asemejan a los de otras enfermedades. El signo usualmente más distintivo del lupus es una erupción cutánea en el rostro que se parece a las alas abiertas de una mariposa en ambas mejillas. Esta “señal” se presenta en muchos casos de lupus, aunque no en todos.

Las causas de esta condición no están del todo determinadas porque no existen dos casos exactamente iguales. Los signos y síntomas pueden ser repentinos, o, por el contrario, aparecer lentamente; son leves o intensos, temporales o permanentes. Muchas personas sufren una enfermedad leve que se caracteriza por episodios o “brotes”, en los que los síntomas empeoran y luego mejoran y hasta desaparecen por un tiempo. Esto porque algunxs nacen con tendencia a padecer este mal, y pueden “activarlo” por infecciones, ciertos medicamentos o incluso la luz del sol. Si bien no hay cura, los tratamientos pueden ayudar a controlarla.

 

Cuídate y previene

Si tienes lupus debes saber que, por tus defensas bajas a causa de los medicamentos, corres más riesgo de contagiarte con Covid-19 o mayores complicaciones si llegas a infectarte.

La Lupus Foundation of America publicó la siguiente guía para que las personas con lupus se cuiden en pandemia:

  • Evita el contacto con personas enfermas, incluso familiares.
  • Evita multitudes, incluso en espacios abiertos. Eso incluye transporte público, aviones, cruceros.
  • Suprime el saludo físico.
  • Lávate las manos con frecuencia.
  • Recuerda que nunca debes dejar de tomar tus medicamentos ni reducir la dosis sin antes consultar con tu doctor.
  • Ten un plan por si te enfermas. Asegúrate de saber cómo comunicarse con tu médico para obtener ayuda e información. 
  • Mantén informados a tus amigos y familiares. Déjales saber cómo te encuentras y cómo ayudarte si te enfermas.

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